Artículo Flores de Australia
en Revista Mundo Nuevo, ed. marzo 2005

 

El propósito principal de las esencias es el ayudar a las personas a ponerse en contacto con su Ser Superior, con su propio centro intuitivo que es el que conoce el propósito de vida. Ahora es tiempo de que las personas aprendan, den un paso adelante a favor de aquello que creen, y sigan aquello que sienten que tienen que hacer. Es tiempo de que sepan que tienen el poder de hacer cambios positivos, no solamente para sí mismas sino también para el planeta, y de que sepan también que pueden realmente generarse cosas diferentes. Cuanto más utilicen las esencias, mayores serán su claridad y la calidad de sus vidas. También comenzarán a dar forma a los cambios sociales y económicos que tienen lugar a su alrededor, y a asumir el control sobre ellos.

Las esencias florales tienen una larga historia, que se extiende a muchas culturas. Incluso antes de la época de Cristo fueron utilizadas para la salud y la sanación; de hecho, algunos libros afirman que las esencias florales fueron ampliamente utilizadas en las antiguas civilizaciones llamadas Lemuria y Atlántida.

Los aborígenes australianos extrajeron los efectos benéficos de las esencias florales comiendo las flores enteras. De ese modo, la esencia, en forma de rocío potenciado por la acción del sol, era ingerida junto con la propia flor. Al mismo tiempo, los aborígenes se beneficiaban también de las cualidades nutritivas de la flor. Con frecuencia no distinguían entre la planta y la flor, y simplemente comían ambas. En otras ocasiones ingerían la flor por su sabor, especialmente si era rica en miel. Además, si una flor era comestible, se sentaban entre un macizo de plantas para absorber la vibración sanadora de ésta.

El uso de una flor con propósitos terapéuticos siempre era contemplado por parte de los aborígenes como un rito placentero. Sin duda sabían de muchas flores que podían ser utilizadas para resolver desequilibrios emocionales específicos.

Otras culturas, incluyendo la egipcia, la malaya y la africana, utilizaban las flores para tratar estados y desequilibrios emocionales. Si bien existe todo un folclore europeo sobre los poderes sanadores de las flores, que data al menos de la Edad Media, los más tempranos usos conocidos de la utilización de las esencias florales tuvieron lugar en el siglo dieciséis, cuando ese gran místico y sanador que fue Paracelso recogía el rocío de las flores para tratar los desequilibrios emocionales de sus pacientes.

Renacimiento de la Terapia Floral

Pareciera como si el conocimiento sobre las propiedades sanadoras de las esencias florales se hubiese perdido durante los últimos siglos, especialmente en el mundo occidental, pero también, y hasta cierto punto, incluso entre los aborígenes.

Sin embargo, una persona moderna y pionera en el campo de las esencias florales, el Dr. Edward Bach (1886-1936), devolvió los remedios florales a su uso. El tiempo del trabajo y de la vida de Bach fue perfecto. Su comprensión de las plantas y de sus propiedades llegó justo antes de estos tiempos nuestros de mayor conciencia, para permitir a las personas familiarizarse con el concepto de esencias florales y de su forma única de sanación. Eso, al margen de los maravillosos efectos sanadores de esas tempranas esencias, continúa siendo uno de los más grandes, si no el más grande, de entre los legados del trabajo de Bach.

Tras la muerte de Bach se realizó muy poco trabajo de investigación en el campo de las esencias florales. Inglaterra fue, y todavía lo es, un país de tradición y, por tanto, siempre se mostró allí una cierta reverencia hacia los remedios florales de Bach, que fueron contemplados como un trabajo completo en sí mismo. Pero hoy en día, sesenta años después, sabemos que aquellos remedios pioneros no trabajaban aspectos como la sexualidad, la comunicación, las capacidades de aprendizaje, la creatividad y la espiritualidad; temas tan importantes en la sociedad moderna. Sin embargo, en los últimos diez años más o menos, se ha realizado una gran cantidad de investigación en distintas partes del mundo, ya que el tiempo está ahora ya maduro para la elevación de las esencias florales al papel al que están destinadas, como uno de los más relevantes de entre los más importantes sistemas de sanación.

Oportunidad Actual

Siento que el tiempo presente nos ofrece una sorprendente oportunidad para liberarnos quemando los residuos de nuestras personalidades y de nuestras almas, lo cual nos permitirá alcanzar cimas desconocidas en la calidad de nuestras propias vidas, y en las relaciones y las interacciones que tenemos entre unos y otros. Cuando nos acercamos a este periodo de cambio, las técnicas y las herramientas que son necesarias para esa transición se manifiestan a través de discernimientos y de inspiraciones de aquellos que son capaces de conectar con la conciencia universal, o directamente con el espíritu. Es desde esas fuentes que nos llegan la comprensión y la sabiduría necesarias para movernos hacia el siguiente nivel de conciencia.

Innovaciones como las Esencias Florales Bush de Australia son especialmente relevantes para el mundo moderno. En los últimos sesenta años ha habido muchos cambios en nuestra conciencia de nosotros mismos y de nuestro mundo, y las esencias han evolucionado como una forma de sanación para ayudarnos a mantenernos acompasados con esas transformaciones. La naturaleza siempre tiene algo que ofrecer a las personas en su devenir. La amenaza de la aniquilación total mediante la guerra nuclear, la crisis medioambiental, o la velocidad a la que recibimos la información, y los rápidos cambios tecnológicos, han requerido de transformaciones muy importantes en nuestra conciencia, y ahora hay esencias que nos ayudan a manejarnos con esos mismos cambios.

Cualquiera puede preparar una esencia floral ya que la técnica es, básicamente, muy sencilla. Pero la gracia o el desafío estriba en determinar las cualidades sanadoras de la flor. Si bien toda persona tiene el potencial necesario para determinar las propiedades sanadoras de una planta o de una esencia específica, algunas personas han sido bendecidas con una capacidad especial para hacerlo.

Ese don, tal y como yo lo veo desde mi propia perspectiva y desde mi propia experiencia, es como un embudo cuya parte ancha puede ampliarse de forma inmensurable con la meditación y con otras prácticas intuitivas. Ese embudo permite que gran número de devas, de ángeles, de guías y de ayudantes del Mundo del Espíritu, se comuniquen de forma colectiva con un individuo que trabaja con ese don. Por lo general uno de los guías espirituales de la persona integra toda la información en una unidad uniforme y la canaliza hacia abajo (a través del cuello del embudo, por así decirlo), en forma de conocimiento, de sensación, o de visión. Cuando el cuello del embudo se amplía, la esfera de influencia atrae no sólo a un mayor número de ayudantes, sino también a aquellos que son de una naturaleza más altamente evolucionada. Las canalizaciones por parte de estos fluyen de forma más fácil y son de calidad más elevada.

El trabajar con ese don es una experiencia tremendamente excitante y, al mismo tiempo, humilde; como lo es el tomar conciencia de que durante muchos años ha habido un esfuerzo incesante e inagotable por parte de muchas almas en Espíritu para guiarlo a uno a desarrollar las técnicas necesarias para usar ese don; y también el intentar comprender y dar contexto al alcance, al potencial y a la significación de esas canalizaciones.

Sin duda alguna el propio Bach sintió que no debía de apropiarse el crédito de su trabajo ya que él era un mero instrumento de Dios.

Nuevas Esencias y Tiempo Actual

El papel y la importancia de las esencias florales en la sanación moderna ya han sido comentados, y siento que es por esas mismas razones que cierto número de personas han emprendido, de pronto, el trabajo de canalización y de preparación de estas importantes nuevas esencias.

Una de las cosas que para mí siempre ha sido más aparente es la magia inherente en el trabajo cuando se prepara una esencia Bush, una magia que se manifiesta en la forma de una ayuda y de una guía por parte del Espíritu. La magia siempre ha sido demasiado obvia como para no ser tenida en cuenta. Y todo ello es, sin duda, una confirmación de que el Mundo Espiritual (o la Conciencia Crística, o la Luz) quiere, sin duda alguna, que estemos en posesión de las esencias, y de que existe un papel importante para ellas en este momento de la historia.

Sin embargo, existe un cuerpo conservador de pensamiento que proclama que los remedios florales ingleses de Bach son todavía adecuados para las necesidades de hoy en día. De hecho, algunos arguyen que su sistema fue y siempre será suficiente para todas las necesidades de la humanidad. Para mí, la ayuda y la magia que son tan evidentes en la preparación de estos nuevos remedios Bush son un testimonio de que ese no es el caso. Ya que, de otro modo, ¿para qué habría de llegarnos una guía y una dirección tanto desde este mundo como desde el Mundo Espiritual, que nos permite preparar estas esencias de forma exitosa? Además, y por otra parte, es sin duda una gran arrogancia el pensar que solo existen treinta y cinco flores inglesas, una tibetana, una suiza, y una italiana que tienen cualidades sanadoras, y que nunca podremos descubrir plantas en flor con poderes sanadores equivalentes o incluso superiores a los de esas treinta y ocho, o bien que no existen flores cuyas esencias puedan tratar otros desequilibrios emocionales.

Flores del Bush Australiano

El poder de las esencias Bush y los resultados que producen de forma continua son sorprendentes. Actúan como catalizadores para ayudar a resolver un vasto abanico de estados emocionales negativos, y a desarrollar capacidades intuitivas. Sanan devolviendo a la persona la armonía emocional, mental y espiritual. La parte racional detrás de su capacidad sanadora está basada en esa sabiduría intemporal, que nos dice que cuando se restaura el equilibrio emocional es cuando la verdadera sanación tiene lugar, pues la mayor parte de las enfermedades físicas son el resultado de desequilibrios emocionales.

Pero el propósito principal de las esencias es el ayudar a las personas a ponerse en contacto con su Ser Superior, con su propio centro intuitivo que es el que conoce el propósito de vida. Ahora es tiempo de que las personas aprendan, den un paso adelante a favor de aquello que creen, y sigan aquello que sienten que tienen que hacer. Es tiempo de que sepan que tienen el poder de hacer cambios positivos, no solamente para sí mismas sino también para el planeta, y de que sepan también que pueden realmente generarse cosas diferentes. Cuanto más utilicen las esencias, mayores serán su claridad y la calidad de sus vidas. También comenzarán a dar forma a los cambios sociales y económicos que tienen lugar a su alrededor, y a asumir el control sobre ellos.

Las esencias Bush, en sí mismas, tienen un papel tremendamente importante a jugar; son poderosos catalizadores para ayudar a las personas a sanarse a sí mismas. Las esencias permiten que las personas miren hacia adentro y comprendan su propio plan de vida: la dirección y el propósito de sus propias vidas. También aportan el valor y la confianza necesarios para llevar adelante ese plan. La enfermedad, el malestar y los problemas emocionales son sólo indicadores de que nos hemos desviado de nuestro camino individual. Las esencias, al tiempo que nos ayudan a volver a ese camino, nos ayudan a atravesar y a resolver nuestros problemas y nuestros desequilibrios. También pueden aportarnos un entendimiento, en primer lugar, del por qué esas dificultades aparecen y, en segundo lugar, de qué es aquello que debe de hacerse para eliminarlas mediante la liberación y la potenciación de las cualidades positivas que son inherentes a todos nosotros.

Siento que nos estamos acercando a un punto de la historia humana en el que nos encontramos en un cruce de caminos. Ahora tenemos la oportunidad de hacer algunos avances realmente significativos en la calidad de nuestras vidas, mediante una mejora de los aspectos espiritual, físico y emocional de la condición humana. Contemplo las esencias Bush como unas de las claves más importantes que nos permitirán avanzar hasta el punto en el que el individuo, la sociedad y el conjunto del planeta puedan beneficiarse.

El siguiente es un mensaje canalizado recibido de las Esencias Bush: "Deseamos que pienses en nosotras como un "cuerpo", por así decirlo. Hemos sido puestas y dadas a la humanidad a través de un mensajero de nuestro Padre del cielo, hemos venido a unir el cielo y la tierra, puesto que nosotras somos los frutos de la tierra y vosotros, querida gente, sois los frutos del cielo. Estamos unidas en vuestros corazones. Estamos agradecidas de estar con vosotros, de ser capaces de trabajar a través vuestro para ayudar a la humanidad".

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Extracto del libro Esencias Florales Bush. Ediciones Nestinar.