El
propósito principal de las esencias es el ayudar a las personas
a ponerse en contacto con su Ser Superior, con su propio centro intuitivo
que es el que conoce el propósito de vida. Ahora es tiempo de que
las personas aprendan, den un paso adelante a favor de aquello que creen,
y sigan aquello que sienten que tienen que hacer. Es tiempo de que sepan
que tienen el poder de hacer cambios positivos, no solamente para sí
mismas sino también para el planeta, y de que sepan también
que pueden realmente generarse cosas diferentes. Cuanto más utilicen
las esencias, mayores serán su claridad y la calidad de sus vidas.
También comenzarán a dar forma a los cambios sociales y
económicos que tienen lugar a su alrededor, y a asumir el control
sobre ellos.
Las
esencias florales tienen una larga historia, que se extiende a muchas
culturas. Incluso antes de la época de Cristo fueron utilizadas
para la salud y la sanación; de hecho, algunos libros afirman que
las esencias florales fueron ampliamente utilizadas en las antiguas civilizaciones
llamadas Lemuria y Atlántida.
Los aborígenes australianos extrajeron los efectos benéficos
de las esencias florales comiendo las flores enteras. De ese modo, la
esencia, en forma de rocío potenciado por la acción del
sol, era ingerida junto con la propia flor. Al mismo tiempo, los aborígenes
se beneficiaban también de las cualidades nutritivas de la flor.
Con frecuencia no distinguían entre la planta y la flor, y simplemente
comían ambas. En otras ocasiones ingerían la flor por su
sabor, especialmente si era rica en miel. Además, si una flor era
comestible, se sentaban entre un macizo de plantas para absorber la vibración
sanadora de ésta.
El uso de una flor con propósitos terapéuticos siempre era
contemplado por parte de los aborígenes como un rito placentero.
Sin duda sabían de muchas flores que podían ser utilizadas
para resolver desequilibrios emocionales específicos.
Otras culturas, incluyendo la egipcia, la malaya y la africana, utilizaban
las flores para tratar estados y desequilibrios emocionales. Si bien existe
todo un folclore europeo sobre los poderes sanadores de las flores, que
data al menos de la Edad Media, los más tempranos usos conocidos
de la utilización de las esencias florales tuvieron lugar en el
siglo dieciséis, cuando ese gran místico y sanador que fue
Paracelso recogía el rocío de las flores para tratar los
desequilibrios emocionales de sus pacientes.
Renacimiento
de la Terapia Floral
Pareciera
como si el conocimiento sobre las propiedades sanadoras de las esencias
florales se hubiese perdido durante los últimos siglos, especialmente
en el mundo occidental, pero también, y hasta cierto punto, incluso
entre los aborígenes.
Sin embargo, una persona moderna y pionera en el campo de las esencias
florales, el Dr. Edward Bach (1886-1936), devolvió los remedios
florales a su uso. El tiempo del trabajo y de la vida de Bach fue perfecto.
Su comprensión de las plantas y de sus propiedades llegó
justo antes de estos tiempos nuestros de mayor conciencia, para permitir
a las personas familiarizarse con el concepto de esencias florales y de
su forma única de sanación. Eso, al margen de los maravillosos
efectos sanadores de esas tempranas esencias, continúa siendo uno
de los más grandes, si no el más grande, de entre los legados
del trabajo de Bach.
Tras la muerte de Bach se realizó muy poco trabajo de investigación
en el campo de las esencias florales. Inglaterra fue, y todavía
lo es, un país de tradición y, por tanto, siempre se mostró
allí una cierta reverencia hacia los remedios florales de Bach,
que fueron contemplados como un trabajo completo en sí mismo. Pero
hoy en día, sesenta años después, sabemos que aquellos
remedios pioneros no trabajaban aspectos como la sexualidad, la comunicación,
las capacidades de aprendizaje, la creatividad y la espiritualidad; temas
tan importantes en la sociedad moderna. Sin embargo, en los últimos
diez años más o menos, se ha realizado una gran cantidad
de investigación en distintas partes del mundo, ya que el tiempo
está ahora ya maduro para la elevación de las esencias florales
al papel al que están destinadas, como uno de los más relevantes
de entre los más importantes sistemas de sanación.
Oportunidad
Actual
Siento
que el tiempo presente nos ofrece una sorprendente oportunidad para liberarnos
quemando los residuos de nuestras personalidades y de nuestras almas,
lo cual nos permitirá alcanzar cimas desconocidas en la calidad
de nuestras propias vidas, y en las relaciones y las interacciones que
tenemos entre unos y otros. Cuando nos acercamos a este periodo de cambio,
las técnicas y las herramientas que son necesarias para esa transición
se manifiestan a través de discernimientos y de inspiraciones de
aquellos que son capaces de conectar con la conciencia universal, o directamente
con el espíritu. Es desde esas fuentes que nos llegan la comprensión
y la sabiduría necesarias para movernos hacia el siguiente nivel
de conciencia.
Innovaciones como las Esencias Florales Bush de Australia son especialmente
relevantes para el mundo moderno. En los últimos sesenta años
ha habido muchos cambios en nuestra conciencia de nosotros mismos y de
nuestro mundo, y las esencias han evolucionado como una forma de sanación
para ayudarnos a mantenernos acompasados con esas transformaciones. La
naturaleza siempre tiene algo que ofrecer a las personas en su devenir.
La amenaza de la aniquilación total mediante la guerra nuclear,
la crisis medioambiental, o la velocidad a la que recibimos la información,
y los rápidos cambios tecnológicos, han requerido de transformaciones
muy importantes en nuestra conciencia, y ahora hay esencias que nos ayudan
a manejarnos con esos mismos cambios.
Cualquiera puede preparar una esencia floral ya que la técnica
es, básicamente, muy sencilla. Pero la gracia o el desafío
estriba en determinar las cualidades sanadoras de la flor. Si bien toda
persona tiene el potencial necesario para determinar las propiedades sanadoras
de una planta o de una esencia específica, algunas personas han
sido bendecidas con una capacidad especial para hacerlo.
Ese don, tal y como yo lo veo desde mi propia perspectiva y desde mi propia
experiencia, es como un embudo cuya parte ancha puede ampliarse de forma
inmensurable con la meditación y con otras prácticas intuitivas.
Ese embudo permite que gran número de devas, de ángeles,
de guías y de ayudantes del Mundo del Espíritu, se comuniquen
de forma colectiva con un individuo que trabaja con ese don. Por lo general
uno de los guías espirituales de la persona integra toda la información
en una unidad uniforme y la canaliza hacia abajo (a través del
cuello del embudo, por así decirlo), en forma de conocimiento,
de sensación, o de visión. Cuando el cuello del embudo se
amplía, la esfera de influencia atrae no sólo a un mayor
número de ayudantes, sino también a aquellos que son de
una naturaleza más altamente evolucionada. Las canalizaciones por
parte de estos fluyen de forma más fácil y son de calidad
más elevada.
El trabajar con ese don es una experiencia tremendamente excitante y,
al mismo tiempo, humilde; como lo es el tomar conciencia de que durante
muchos años ha habido un esfuerzo incesante e inagotable por parte
de muchas almas en Espíritu para guiarlo a uno a desarrollar las
técnicas necesarias para usar ese don; y también el intentar
comprender y dar contexto al alcance, al potencial y a la significación
de esas canalizaciones.
Sin duda alguna el propio Bach sintió que no debía de apropiarse
el crédito de su trabajo ya que él era un mero instrumento
de Dios.
Nuevas
Esencias y Tiempo Actual
El
papel y la importancia de las esencias florales en la sanación
moderna ya han sido comentados, y siento que es por esas mismas razones
que cierto número de personas han emprendido, de pronto, el trabajo
de canalización y de preparación de estas importantes nuevas
esencias.
Una de las cosas que para mí siempre ha sido más aparente
es la magia inherente en el trabajo cuando se prepara una esencia Bush,
una magia que se manifiesta en la forma de una ayuda y de una guía
por parte del Espíritu. La magia siempre ha sido demasiado obvia
como para no ser tenida en cuenta. Y todo ello es, sin duda, una confirmación
de que el Mundo Espiritual (o la Conciencia Crística, o la Luz)
quiere, sin duda alguna, que estemos en posesión de las esencias,
y de que existe un papel importante para ellas en este momento de la historia.
Sin embargo, existe un cuerpo conservador de pensamiento que proclama
que los remedios florales ingleses de Bach son todavía adecuados
para las necesidades de hoy en día. De hecho, algunos arguyen que
su sistema fue y siempre será suficiente para todas las necesidades
de la humanidad. Para mí, la ayuda y la magia que son tan evidentes
en la preparación de estos nuevos remedios Bush son un testimonio
de que ese no es el caso. Ya que, de otro modo, ¿para qué
habría de llegarnos una guía y una dirección tanto
desde este mundo como desde el Mundo Espiritual, que nos permite preparar
estas esencias de forma exitosa? Además, y por otra parte, es sin
duda una gran arrogancia el pensar que solo existen treinta y cinco flores
inglesas, una tibetana, una suiza, y una italiana que tienen cualidades
sanadoras, y que nunca podremos descubrir plantas en flor con poderes
sanadores equivalentes o incluso superiores a los de esas treinta y ocho,
o bien que no existen flores cuyas esencias puedan tratar otros desequilibrios
emocionales.
Flores
del Bush Australiano
El
poder de las esencias Bush y los resultados que producen de forma continua
son sorprendentes. Actúan como catalizadores para ayudar a resolver
un vasto abanico de estados emocionales negativos, y a desarrollar capacidades
intuitivas. Sanan devolviendo a la persona la armonía emocional,
mental y espiritual. La parte racional detrás de su capacidad sanadora
está basada en esa sabiduría intemporal, que nos dice que
cuando se restaura el equilibrio emocional es cuando la verdadera sanación
tiene lugar, pues la mayor parte de las enfermedades físicas son
el resultado de desequilibrios emocionales.
Pero el propósito principal de las esencias es el ayudar a las
personas a ponerse en contacto con su Ser Superior, con su propio centro
intuitivo que es el que conoce el propósito de vida. Ahora es tiempo
de que las personas aprendan, den un paso adelante a favor de aquello
que creen, y sigan aquello que sienten que tienen que hacer. Es tiempo
de que sepan que tienen el poder de hacer cambios positivos, no solamente
para sí mismas sino también para el planeta, y de que sepan
también que pueden realmente generarse cosas diferentes. Cuanto
más utilicen las esencias, mayores serán su claridad y la
calidad de sus vidas. También comenzarán a dar forma a los
cambios sociales y económicos que tienen lugar a su alrededor,
y a asumir el control sobre ellos.
Las esencias Bush, en sí mismas, tienen un papel tremendamente
importante a jugar; son poderosos catalizadores para ayudar a las personas
a sanarse a sí mismas. Las esencias permiten que las personas miren
hacia adentro y comprendan su propio plan de vida: la dirección
y el propósito de sus propias vidas. También aportan el
valor y la confianza necesarios para llevar adelante ese plan. La enfermedad,
el malestar y los problemas emocionales son sólo indicadores de
que nos hemos desviado de nuestro camino individual. Las esencias, al
tiempo que nos ayudan a volver a ese camino, nos ayudan a atravesar y
a resolver nuestros problemas y nuestros desequilibrios. También
pueden aportarnos un entendimiento, en primer lugar, del por qué
esas dificultades aparecen y, en segundo lugar, de qué es aquello
que debe de hacerse para eliminarlas mediante la liberación y la
potenciación de las cualidades positivas que son inherentes a todos
nosotros.
Siento que nos estamos acercando a un punto de la historia humana en el
que nos encontramos en un cruce de caminos. Ahora tenemos la oportunidad
de hacer algunos avances realmente significativos en la calidad de nuestras
vidas, mediante una mejora de los aspectos espiritual, físico y
emocional de la condición humana. Contemplo las esencias Bush como
unas de las claves más importantes que nos permitirán avanzar
hasta el punto en el que el individuo, la sociedad y el conjunto del planeta
puedan beneficiarse.
El siguiente es un mensaje canalizado recibido de las Esencias Bush: "Deseamos
que pienses en nosotras como un "cuerpo", por así decirlo.
Hemos sido puestas y dadas a la humanidad a través de un mensajero
de nuestro Padre del cielo, hemos venido a unir el cielo y la tierra,
puesto que nosotras somos los frutos de la tierra y vosotros, querida
gente, sois los frutos del cielo. Estamos unidas en vuestros corazones.
Estamos agradecidas de estar con vosotros, de ser capaces de trabajar
a través vuestro para ayudar a la humanidad".
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Extracto del libro Esencias
Florales Bush. Ediciones
Nestinar. |